Mixin' to Thrill de Dragonette será un EP digital que contendrá remezclas de temas existentes y nuevo material de esta fantástica banda. Lo iba a meter en el top de lanzamientos discográficos más esperados este 2010 pero sale la semana que viene así que tampoco es plan de crear la ficha para sólo una semanita.
Antes de publicarlo, se han sacado de la manga el EP "Our Summer Volcano", que salió ayer a la venta y es fantástico. Our Summer es una canción pop enérgica (más que enérgica diría histérica) sobre el verano, la diversión que te puedes bajar gratis desde ArjanWrites.
"Volcano" es otra maravilla pop, pero menos agresiva y más elegante; menos bpm y producción menos exagerada, es una de esas joyas que surgen de vez en cuando y que me vuelven loco durante meses. Esa explosión pop cuando en el estribillo se arrancan las cuerdas sólo puede hacerte sentir felicidad.
Por 2 euros tienes las dos canciones en iTunes, con su portadita y su calidad de sonido y todo eso que no consigues bajándolas por ahí (que no se oyen bien, te lo digo yo).
Y luego te quejas
Viernes.
Como Daddy-Oh! tenía el día libre nos fuimos al centro a dar una vuelta con la excusa de comprar lentillas. Lo primero que hice en cuanto llegué a Plaça Universitat: cogerme un Frapucino de Café para pasear poseído por el espíritu de Carrie o de JL+.
De ahí Pelayo para abajo a la Fnac. No sé cómo, ni por qué: pero me gasté 80 euros (que no debía) en Blu-rays y libros. ¡Sí tía! ¡LIBROS! Era como estar en 1997. Y no lo digo porque la literatura esté pasada de moda, que los libros siempre han sido y siempre serán maravillosos, sino porque yo hacía SIGLOS que no compraba un libro que no trajeran a casa los del Círculo de Lectores porque mi madre no tenía huevos a borrarse.
Cayeron NINE (que si lo llego a saber se queda donde estaba porque vaya chapuza de edición), Sherlock Holmes y El Hombre Lobo. Vamos, cine de monstruos y de viejas. Y de libros, uno de Preston y Child que me encantan y la tercera parte de El Diario de Greg. Sí, es un libro infantil.
Salimos de la Fnac y, charlando sobre la vida, el universo y todo lo demás entramos a otro Starbucks a por un Mocca Blanco para seguir paseando Rambla Catalunya arriba y luego bajar por el Gayxample. De ahí a Universitat otra vez, que me venía a buscar Pol con el Mercedes (dato inútil pero necesario) para ir a su casa con unos amigos a ver una peli, charlar y jugar al Guitar Hero.
Cuatro horas después, con dolor de muñeca y tras haber visto Tropic Thunder, abandono la casa de Pol para irme a la mía misma. Como no tenía suelto y no encontraba cajeros que dieran menos de 50 euros (era una cuestión psicológica, ese día ya me había gastado bastante) caminé hacia el centro para coger el NitBus. Y me gustó, porque me gusta a mí pasear oye.
Avisé a JasonBourne por si estaba por ahí para que me invitar a una cerveza. Pero no contestó. Bueno sí. Lo hizo a las 7 de la mañana, despertándome, para decirme "Sí, estaba en Arena y ahora no sé a dónde iré".
Gracias por la información.
Sábado.
Tenía planeado acercarme por la tarde al Schilling para unirme a la delegación designada por Twitter para recibir a JesusGallent, pero hubo un pequeño drama doméstico y al final me tuve que quedar, organizándolo todo para la cena de esa noche (para celebrar el cumpleaños de Daddy-Oh!) y tratar de hacer encajar las cosas para poder ver a Jesus en alguna discoteca.
La cena fue muy bien. Seguramente ayudó la cantidad ingente de alcohol que había en casa.
De hecho fue tan bien que acabamos tirando un vaso por el balcón (aviso: mi balcón da a ninguna parte), regalándole una botella de naranjada a la vecina del bloque de al lado y recibiendo gritos de la del segundo que estaba harta ya de tanto jaleo.
Así que recogimos los bártulos y nos fuimos pa'l centro.
No conseguí verme con Jesus Gallent pero sí que entramos en Arena Classic y me encontré con la Xusaka. Y con María también. Y con más gente. Y me reí mucho y bailé poco e hice cosas de esas que hacen que Kandyman esté orgulloso de mí y aunque fui en chanclas y salí algo perjudicado (fue un error de vestuario inducido por la borrachera) no me volví solo a casa. Y no, no me refiero a que volviera con Daddy-Oh! que es mi compañero de piso.
Domingo.
Me desperté de la mejor manera en la que se puede despertar un hombre. Punto. Tras una ducha y una despedida, tocó hacer la comida y amodorrarse en el sofá para no morir de indigestión.
Cuando mi cuerpo parecía que, literalmente, iba a desintegrarse me llamó JasonBourne.
La risa con él es que le he puesto de YaVoy un réquiem (porque un día en broma dijo "pon un requiem" y así lo hice) y entre eso y mi voz de zombie el pobre se llevó el susto de su vida.
Que se había dejado las llaves en casa y que hasta la tarde-noche no tendría otra copia y no tenía dónde caerse muerto. Así que vino a buscarme y nos fuimos a tomar una cerveza (porque el mejor remedio para la resaca del alcohol es más alcohol) y allí sentado sen la terraza de ese bar que parecía sacado de un spin-off de Aída me dijo "vamos a ver la piscina donde Kylie rodó el videoclip". Que no sé si el ayuntamiento lo tiene en cuenta, pero es EL DESTINO gay-friendly por excelencia en esta ciudad.
Total que allí fuimos, andando bajo el sol y subiendo la puta montaña de Montjuic. No pudimos ver una mierda porque había un campeonato de no sé qué de natación (EVIDENTEMENTE) y no se podía pasar. Bueno, ver sí que vimos, porque claro: campeonato de natación = nadadores.
Luego nos bajamos a Plaza España mientras comentábamos las evidentes diferencias que nos separan ideológicamente hablando (sí, el tema era: "EL CRUISING EN MONTJUIC") y acabamos en el CaixaForum viendo unas exposiciones maravillosas que no me aportaron nada en absoluto vitalmente hablando.
En Maria Cristina estaban preparando la inauguración de no sé qué de deporte que me la trae floja y nosotros lo único que hacíamos era criticarlo todo bajo la atenta mirada de maricas y señoras.
Nos fuimos a Sants, para cenar en un McDonald's y a mí se me cayeron las lentillas (bueno, se me cayó una: la otra apareció dos horas después en algún lugar indeterminado de mi ojo).
Charlamos y nos reímos (de y con nosotros mismos) y de ahí volvimos a no sé dónde coño y ya nos despedimos porque ya tocaba.
Al volver a casa iba yo tranquilamente escuchando música pensando que, en realidad, no sé de qué me quejo tanto si, salvo por nimios detalles, tengo la vida que quiero tener. De hecho han sido varias las veces que alguien me ha parado este finde y me ha dicho que de tanto seguirme en Facebook, blog y demás tengo una vida interesantísima. Ya ves tú.
Me fui a dormir inusualmente pronto: estaba literalmente muerto.
Lunes.
Me he despertado listo para hacer un top de los dos que tengo que publicar hoy y al terminar he recibiod una llamada de mi ex. Sí, LCG.
No diré de qué iba la llamada porque tampoco es nada interesante, pero sí que narraré el inicio de la conversación.
LCG: Pero ¿cómo tienes esa canción de YaVoy?
Yo: ¿Cuál?
LCG: Esa de "Ooooooooh.. nana nanána...."
Yo: ¿El Rocket de Goldfrapp?
LCG: No sé cuál es, la he oído un montón de veces pero es que es una mierda.
Y eso, amigas, LO EXPLICA TODO.
Ooooooh... tengo un cohete.... oooooooh... cógelo y vete.... ooooooooh... no volverás jamás...
Como Daddy-Oh! tenía el día libre nos fuimos al centro a dar una vuelta con la excusa de comprar lentillas. Lo primero que hice en cuanto llegué a Plaça Universitat: cogerme un Frapucino de Café para pasear poseído por el espíritu de Carrie o de JL+.
De ahí Pelayo para abajo a la Fnac. No sé cómo, ni por qué: pero me gasté 80 euros (que no debía) en Blu-rays y libros. ¡Sí tía! ¡LIBROS! Era como estar en 1997. Y no lo digo porque la literatura esté pasada de moda, que los libros siempre han sido y siempre serán maravillosos, sino porque yo hacía SIGLOS que no compraba un libro que no trajeran a casa los del Círculo de Lectores porque mi madre no tenía huevos a borrarse.
Cayeron NINE (que si lo llego a saber se queda donde estaba porque vaya chapuza de edición), Sherlock Holmes y El Hombre Lobo. Vamos, cine de monstruos y de viejas. Y de libros, uno de Preston y Child que me encantan y la tercera parte de El Diario de Greg. Sí, es un libro infantil.
Salimos de la Fnac y, charlando sobre la vida, el universo y todo lo demás entramos a otro Starbucks a por un Mocca Blanco para seguir paseando Rambla Catalunya arriba y luego bajar por el Gayxample. De ahí a Universitat otra vez, que me venía a buscar Pol con el Mercedes (dato inútil pero necesario) para ir a su casa con unos amigos a ver una peli, charlar y jugar al Guitar Hero.
Cuatro horas después, con dolor de muñeca y tras haber visto Tropic Thunder, abandono la casa de Pol para irme a la mía misma. Como no tenía suelto y no encontraba cajeros que dieran menos de 50 euros (era una cuestión psicológica, ese día ya me había gastado bastante) caminé hacia el centro para coger el NitBus. Y me gustó, porque me gusta a mí pasear oye.
Avisé a JasonBourne por si estaba por ahí para que me invitar a una cerveza. Pero no contestó. Bueno sí. Lo hizo a las 7 de la mañana, despertándome, para decirme "Sí, estaba en Arena y ahora no sé a dónde iré".
Gracias por la información.
Sábado.
Tenía planeado acercarme por la tarde al Schilling para unirme a la delegación designada por Twitter para recibir a JesusGallent, pero hubo un pequeño drama doméstico y al final me tuve que quedar, organizándolo todo para la cena de esa noche (para celebrar el cumpleaños de Daddy-Oh!) y tratar de hacer encajar las cosas para poder ver a Jesus en alguna discoteca.
La cena fue muy bien. Seguramente ayudó la cantidad ingente de alcohol que había en casa.
De hecho fue tan bien que acabamos tirando un vaso por el balcón (aviso: mi balcón da a ninguna parte), regalándole una botella de naranjada a la vecina del bloque de al lado y recibiendo gritos de la del segundo que estaba harta ya de tanto jaleo.
Así que recogimos los bártulos y nos fuimos pa'l centro.
No conseguí verme con Jesus Gallent pero sí que entramos en Arena Classic y me encontré con la Xusaka. Y con María también. Y con más gente. Y me reí mucho y bailé poco e hice cosas de esas que hacen que Kandyman esté orgulloso de mí y aunque fui en chanclas y salí algo perjudicado (fue un error de vestuario inducido por la borrachera) no me volví solo a casa. Y no, no me refiero a que volviera con Daddy-Oh! que es mi compañero de piso.
Domingo.
Me desperté de la mejor manera en la que se puede despertar un hombre. Punto. Tras una ducha y una despedida, tocó hacer la comida y amodorrarse en el sofá para no morir de indigestión.
Cuando mi cuerpo parecía que, literalmente, iba a desintegrarse me llamó JasonBourne.
La risa con él es que le he puesto de YaVoy un réquiem (porque un día en broma dijo "pon un requiem" y así lo hice) y entre eso y mi voz de zombie el pobre se llevó el susto de su vida.
Que se había dejado las llaves en casa y que hasta la tarde-noche no tendría otra copia y no tenía dónde caerse muerto. Así que vino a buscarme y nos fuimos a tomar una cerveza (porque el mejor remedio para la resaca del alcohol es más alcohol) y allí sentado sen la terraza de ese bar que parecía sacado de un spin-off de Aída me dijo "vamos a ver la piscina donde Kylie rodó el videoclip". Que no sé si el ayuntamiento lo tiene en cuenta, pero es EL DESTINO gay-friendly por excelencia en esta ciudad.
Total que allí fuimos, andando bajo el sol y subiendo la puta montaña de Montjuic. No pudimos ver una mierda porque había un campeonato de no sé qué de natación (EVIDENTEMENTE) y no se podía pasar. Bueno, ver sí que vimos, porque claro: campeonato de natación = nadadores.
Luego nos bajamos a Plaza España mientras comentábamos las evidentes diferencias que nos separan ideológicamente hablando (sí, el tema era: "EL CRUISING EN MONTJUIC") y acabamos en el CaixaForum viendo unas exposiciones maravillosas que no me aportaron nada en absoluto vitalmente hablando.
En Maria Cristina estaban preparando la inauguración de no sé qué de deporte que me la trae floja y nosotros lo único que hacíamos era criticarlo todo bajo la atenta mirada de maricas y señoras.
Nos fuimos a Sants, para cenar en un McDonald's y a mí se me cayeron las lentillas (bueno, se me cayó una: la otra apareció dos horas después en algún lugar indeterminado de mi ojo).
Charlamos y nos reímos (de y con nosotros mismos) y de ahí volvimos a no sé dónde coño y ya nos despedimos porque ya tocaba.
Al volver a casa iba yo tranquilamente escuchando música pensando que, en realidad, no sé de qué me quejo tanto si, salvo por nimios detalles, tengo la vida que quiero tener. De hecho han sido varias las veces que alguien me ha parado este finde y me ha dicho que de tanto seguirme en Facebook, blog y demás tengo una vida interesantísima. Ya ves tú.
Me fui a dormir inusualmente pronto: estaba literalmente muerto.
Lunes.
Me he despertado listo para hacer un top de los dos que tengo que publicar hoy y al terminar he recibiod una llamada de mi ex. Sí, LCG.
No diré de qué iba la llamada porque tampoco es nada interesante, pero sí que narraré el inicio de la conversación.
LCG: Pero ¿cómo tienes esa canción de YaVoy?
Yo: ¿Cuál?
LCG: Esa de "Ooooooooh.. nana nanána...."
Yo: ¿El Rocket de Goldfrapp?
LCG: No sé cuál es, la he oído un montón de veces pero es que es una mierda.
Y eso, amigas, LO EXPLICA TODO.
Ooooooh... tengo un cohete.... oooooooh... cógelo y vete.... ooooooooh... no volverás jamás...
HURTS - Wonderful Life (Videoclip)
Wonderful Life es una vieja conocida. Ahora estoy otra vez con ella en la cabeza todo el día gracias al espectacular remix de los Freemasons.
Y por si fuera poco (dado que el single sale a la venta el 26 de Agosto) Theo y Adam se han marcado uno de los videoclips más sencillos, emotivos y maravillosos que he visto en muchísimo tiempo.
Entre el buen gusto que desprende, la elegancia de la propuesta y lo tremendamente guapo que sale Theo, creo que ya tengo banda fetiche para los próximos setenta y seis años.
El arte de la seducción
La seducción ha muerto.
Eso, claro está, si es que alguna vez estuvo viva. Los gays no seducimos. No nos seducen. Follamos o no follamos. Nos comemos las bocas a la primera de cambio, casi sin mirarnos, o ni siquiera nos miramos.
No vamos a los bares de los hoteles y un atractivo desconocido nos invita a otra ronda de lo que estemos tomando para luego venir a saludar y preguntarnos si estamos allí por negocio o por placer. Ni siquiera pasa en el hotel Axel (por si alguno de vosotros iba a esgrimir como excusa que un hombre no se lanzaría a por otro de esa forma, no sea que el pretendido resulte ser heterosexual).
No nos invitan a una copa en una discoteca y nos divierten con algunos ingeniosos comentarios para luego bailar de forma sensual sin apartar la mirada el uno del otro. No. Para cuando las dos piernas se han rozado uno ya tiene la mano en el culo del otro y la lengua en su tráquea (si no están, directamente, en el cuarto oscuro).
No te mandan un mail misterioso diciéndote el tiempo que llevan siguiéndote por internet y las ganas que tienen de invitarte a cenar, manteniendo el misterio hasta las últimas consecuencias. Te mandan un mensaje por el GayRomeo que dice "tengo ganas de polla".
No sé si es un problema de nuestro tiempo o de nuestro sexo, pero el caso es que nadie seduce a nadie. Y yo, que soy de los que sólo entran en el juego cuando se juega a la seducción, ya no sé dónde meterme.
Los únicos que a día de hoy aún tienen intención de seducir al otro (y entiéndase la seducción como un juego, un pequeño tira y afloja que acaba en la más brutal de las pasiones) son los hombres sudamericanos, que lo llevan en la sangre. Lo malo es que la mayoría confunden lo de ser y parecer y en vez de parecer Catherine Trammell, lo son: sin bragas y con el pelo cardado.
Luego están los que te seducen sin querer. Sin querer reconocer que te están seduciendo, claro. Porque nadie seduce a nadie sin intención, y sin intención no hay seducción.
Hay hombres que prefieren no hablar, hay hombres que no entienden.
Y los que creen que la seducción reside en su tarjeta de compra de El Corte Inglés.
Hay hombres que te compran, hay hombres que se venden.
Al final te tienes que conformar con la inconformidad, resignarte a soñar con ese encuentro fortuito en un Starbucks (en el que un apuesto moreno de metro noventa se ofrece a invitarte al Frapuccino de Vainilla); ese tropiezo casual en las escaleras de Arena (cuando el rubio de ojos azules se te queda mirando y te sonríe, prometiéndote una copa como compensación -copa que llegará al final de la noche, cuando ya no la esperas-).
Con ese ejecutivo que entrecruza miradas contigo en el vagón de metro y se acerca a ti, que esperas junto a la puerta, para bajarse en una parada que en realidad no es la suya; pero no podía arriesgarse y perder la oportunidad de engatusarte si te apeabas tú primero.
Estamos condenados a un mundo de mensajes privados, chats absurdos y palabras fuera de contexto; de polvos sin nombre y mentes frías que tal y como acaban piden un taxi (o un espidifen para la resaca) y desaparecen. De saludos por el GrindR, Woofs en el Bear, caritas sonrientes y faltas de ortografía.
Nadie parece dispuesto a perder el tiempo para ganar un premio que, en realidad, es demasiado fácil de conseguir. Lo hemos hecho así.
Lo malo es que ése no es el premio que algunos queremos ganar. ¿Y cómo conquistas una victoria en un campo de batalla en el que nadie tiene intención de pelear?
¿Cómo te follas una mente, si es que no la hay; y, cuando la hay, no se deja follar?
No hay arte en la seducción. Porque no hay seducción.
Alguien en su extrema sabiduría nos dio cinco sentidos para ver, oler, saborear, oír y, finalmente, tocar.
Luego vinimos los gays y nos pasamos cuatro de esos sentidos por el forro y vamos, directamente, a tocar.
Porque tenemos las manos muy largas y las noches muy cortas.
Eso, claro está, si es que alguna vez estuvo viva. Los gays no seducimos. No nos seducen. Follamos o no follamos. Nos comemos las bocas a la primera de cambio, casi sin mirarnos, o ni siquiera nos miramos.
No vamos a los bares de los hoteles y un atractivo desconocido nos invita a otra ronda de lo que estemos tomando para luego venir a saludar y preguntarnos si estamos allí por negocio o por placer. Ni siquiera pasa en el hotel Axel (por si alguno de vosotros iba a esgrimir como excusa que un hombre no se lanzaría a por otro de esa forma, no sea que el pretendido resulte ser heterosexual).
No nos invitan a una copa en una discoteca y nos divierten con algunos ingeniosos comentarios para luego bailar de forma sensual sin apartar la mirada el uno del otro. No. Para cuando las dos piernas se han rozado uno ya tiene la mano en el culo del otro y la lengua en su tráquea (si no están, directamente, en el cuarto oscuro).
No te mandan un mail misterioso diciéndote el tiempo que llevan siguiéndote por internet y las ganas que tienen de invitarte a cenar, manteniendo el misterio hasta las últimas consecuencias. Te mandan un mensaje por el GayRomeo que dice "tengo ganas de polla".
No sé si es un problema de nuestro tiempo o de nuestro sexo, pero el caso es que nadie seduce a nadie. Y yo, que soy de los que sólo entran en el juego cuando se juega a la seducción, ya no sé dónde meterme.
Los únicos que a día de hoy aún tienen intención de seducir al otro (y entiéndase la seducción como un juego, un pequeño tira y afloja que acaba en la más brutal de las pasiones) son los hombres sudamericanos, que lo llevan en la sangre. Lo malo es que la mayoría confunden lo de ser y parecer y en vez de parecer Catherine Trammell, lo son: sin bragas y con el pelo cardado.
Luego están los que te seducen sin querer. Sin querer reconocer que te están seduciendo, claro. Porque nadie seduce a nadie sin intención, y sin intención no hay seducción.
Hay hombres que prefieren no hablar, hay hombres que no entienden.
Y los que creen que la seducción reside en su tarjeta de compra de El Corte Inglés.
Hay hombres que te compran, hay hombres que se venden.
Al final te tienes que conformar con la inconformidad, resignarte a soñar con ese encuentro fortuito en un Starbucks (en el que un apuesto moreno de metro noventa se ofrece a invitarte al Frapuccino de Vainilla); ese tropiezo casual en las escaleras de Arena (cuando el rubio de ojos azules se te queda mirando y te sonríe, prometiéndote una copa como compensación -copa que llegará al final de la noche, cuando ya no la esperas-).
Con ese ejecutivo que entrecruza miradas contigo en el vagón de metro y se acerca a ti, que esperas junto a la puerta, para bajarse en una parada que en realidad no es la suya; pero no podía arriesgarse y perder la oportunidad de engatusarte si te apeabas tú primero.
Estamos condenados a un mundo de mensajes privados, chats absurdos y palabras fuera de contexto; de polvos sin nombre y mentes frías que tal y como acaban piden un taxi (o un espidifen para la resaca) y desaparecen. De saludos por el GrindR, Woofs en el Bear, caritas sonrientes y faltas de ortografía.
Nadie parece dispuesto a perder el tiempo para ganar un premio que, en realidad, es demasiado fácil de conseguir. Lo hemos hecho así.
Lo malo es que ése no es el premio que algunos queremos ganar. ¿Y cómo conquistas una victoria en un campo de batalla en el que nadie tiene intención de pelear?
¿Cómo te follas una mente, si es que no la hay; y, cuando la hay, no se deja follar?
No hay arte en la seducción. Porque no hay seducción.
Alguien en su extrema sabiduría nos dio cinco sentidos para ver, oler, saborear, oír y, finalmente, tocar.
Luego vinimos los gays y nos pasamos cuatro de esos sentidos por el forro y vamos, directamente, a tocar.
Porque tenemos las manos muy largas y las noches muy cortas.
Weed
Cuando me independicé lo hice con un objetivo claro: poder tener noches como la de hoy.
El otro día íbamos a quedar con LaMari y Estela para que vinieran a casa como (casi) cada lunes y cenar. Como LaMari está estresada últimamente por varias cosas de su vida decidimos hacer una cena de relax. Vamos, que íbamos a montarnos un chill-out ibicenco en nuestro humilde salón.
¿Cómo?
Ni puta idea. Pero teníamos que vestirnos de blanco y llenarlo todo de velas.
Al final el lunes no fue porque yo cancelé a última hora debido a otros compromisos sociales un tanto más urgentes y lo pospusimos para el miércoles porque así coincidía con el cumpleaños de Daddy-Oh y lo celebrábamos los cuatro juntos. Pero decidimos no decirle nada a Daddy, que no iba a ser una sorpresa encontrárselas en casa porque es habitual ya, pero así no se lo esperaba y molaría más.
Lo hemos preparado todo con mucho cariño: los tres vestidos de blanco, preparando la cena (ensalada de pasta, huevos rellenos y algo de embutido y pa amb tomàquet), velas por todo el salón y parte del recibidor, música de ambiente y mojitos -de los de botella, que no nos daba para ponernos a preparar nosotros-.
Y nada, ahí estábamos, sentados charlando a que Daddy-Oh! apareciera de vuelta del trabajo. Y no venía. Me llega un mensaje. Suyo: "Me voy a tomar algo con los del trabajo, no me esperes para cenar" y yo que le llamo:
- Oye tía... que es que ya te he hecho la cena...
- ¡Joder! -responde él- pero si nunca me la haces.
- ¡No te jode! Yo no tengo por qué hacértela, lo he hecho hoy porque es tu cumpleaños.
- Bueno, no tardaré mucho...
- Es que... se va a estropear...
- Pues métela en la nevera.
- Es que entonces no sabrá a nada, tienes que venir a cenar.
- Pero qué más dará coño, métela en la nevera si yo en una hora o así estoy ahí.
- Que tienes que venir coño.
- Que la guardes en la nevera joder, que ya cenaré luego. Cena tú si quieres, no me esperes.
- Hostia puta, que tienes que venir que están aquí LaMari y Estela esperándote en TU PUTA CENA SORPRESA IBICENCA.
- ... ahora voy.
- Y HAZTE EL SORPRENDIDO
Comentando la jugada con las chicas he recordado mi fiesta sorpresa de 18 cumpleaños. Yo le dije a mi madre: "si me vas a hacer una fiesta, que no sea en el chiringuito de la playa" (es que vivíamos al lado) "que la dueña no me cae bien". Y el día de mi cumpleaños (que caía en lunes) dos amigas mías emperradas en ir al chiringuito a mirar los precios de los menús. Y yo diciéndoles que qué coño de precios de los menús iban a mirar si no iban a ir nunca las muy muertas de hambre. Y ellas erre que erre que fuéramos, hasta que las mandé a la mierda y me fui. Y me encontré a mi hermano que me dijo "¿Y tú qué haces aquí?" y yo le dije "¿Por?" y él me puso esa cara de "so lerdo, que te están esperando en tu fiesta sorpresa" y yo mismo me empecé a reír y dije "ok" y me fui a mi fiesta sorpresa.
Al recordarlo me he dado cuenta de que no estoy seguro si, ocho años después, alguna vez le he agradecido a mi madre el esfuerzo de organizar esa fiesta (aunque yo se la chafara) así que le he llamado:
- Mama, es que nos ha pasado esto -y le he contado la historia de la cena de Daddy-Oh!- y me he acordado de mi fiesta de 18 cumpleaños que organizaste en el chiringuito aunque te pedí que si hacías algo no fuera ahí...
- ¿Ah sí? Uy, no me acuerdo...
- Joder, pues si no te acuerdas ya no tiene gracia la llamada.
- ¿Seguro que la organicé yo?
- Yo qué sé mama, era mi fiesta sorpresa, yo seguro que no fui.
- ¡Ah sí, sí que me acuerdo!
- Bueno, pues quería agradecerte el esfuerzo que hiciste para organizarla porque no sé si te lo he dicho alguna vez pero me hizo mucha ilusión y me lo pasé muy bien esa tarde.
- Ay hijo, gracias por decírmelo.
Y entonces ha llegado Daddy-Oh! y ya nos hemos puesto a cenar y a beber mojitos y a charlar y a tener conversaciones ABSOLUTAMENTE delirantes.
Sobretodo en el momento en que hemos empezado a fumar porros. Que no ha sido mi primera vez, así te lo digo, pero hoy me lo he tomado en serio.
Y cuando horas después estábamos los cuatro espachurrados en el sofá, vestidos de blanco (bueno, Daddy-Oh! iba de verde) con el porro dando vueltas y música chill-out sonando (de Craig Armstrong a Caetano Veloso) me he quedado traspuesto mirando las llamas de las velas moviéndose por culpa del viento y me he dado cuenta de que llevaba mucho tiempo con ganas de organizar algo así.
Ahora ya se me está pasando la fumada así que me voy a ir a dormir. Pero oye, que estoy yo de un relax y una felicidad y una cosa...
¿Problemas yo? Para nada.
El otro día íbamos a quedar con LaMari y Estela para que vinieran a casa como (casi) cada lunes y cenar. Como LaMari está estresada últimamente por varias cosas de su vida decidimos hacer una cena de relax. Vamos, que íbamos a montarnos un chill-out ibicenco en nuestro humilde salón.
¿Cómo?
Ni puta idea. Pero teníamos que vestirnos de blanco y llenarlo todo de velas.
Al final el lunes no fue porque yo cancelé a última hora debido a otros compromisos sociales un tanto más urgentes y lo pospusimos para el miércoles porque así coincidía con el cumpleaños de Daddy-Oh y lo celebrábamos los cuatro juntos. Pero decidimos no decirle nada a Daddy, que no iba a ser una sorpresa encontrárselas en casa porque es habitual ya, pero así no se lo esperaba y molaría más.
Lo hemos preparado todo con mucho cariño: los tres vestidos de blanco, preparando la cena (ensalada de pasta, huevos rellenos y algo de embutido y pa amb tomàquet), velas por todo el salón y parte del recibidor, música de ambiente y mojitos -de los de botella, que no nos daba para ponernos a preparar nosotros-.
Y nada, ahí estábamos, sentados charlando a que Daddy-Oh! apareciera de vuelta del trabajo. Y no venía. Me llega un mensaje. Suyo: "Me voy a tomar algo con los del trabajo, no me esperes para cenar" y yo que le llamo:
- Oye tía... que es que ya te he hecho la cena...
- ¡Joder! -responde él- pero si nunca me la haces.
- ¡No te jode! Yo no tengo por qué hacértela, lo he hecho hoy porque es tu cumpleaños.
- Bueno, no tardaré mucho...
- Es que... se va a estropear...
- Pues métela en la nevera.
- Es que entonces no sabrá a nada, tienes que venir a cenar.
- Pero qué más dará coño, métela en la nevera si yo en una hora o así estoy ahí.
- Que tienes que venir coño.
- Que la guardes en la nevera joder, que ya cenaré luego. Cena tú si quieres, no me esperes.
- Hostia puta, que tienes que venir que están aquí LaMari y Estela esperándote en TU PUTA CENA SORPRESA IBICENCA.
- ... ahora voy.
- Y HAZTE EL SORPRENDIDO
Comentando la jugada con las chicas he recordado mi fiesta sorpresa de 18 cumpleaños. Yo le dije a mi madre: "si me vas a hacer una fiesta, que no sea en el chiringuito de la playa" (es que vivíamos al lado) "que la dueña no me cae bien". Y el día de mi cumpleaños (que caía en lunes) dos amigas mías emperradas en ir al chiringuito a mirar los precios de los menús. Y yo diciéndoles que qué coño de precios de los menús iban a mirar si no iban a ir nunca las muy muertas de hambre. Y ellas erre que erre que fuéramos, hasta que las mandé a la mierda y me fui. Y me encontré a mi hermano que me dijo "¿Y tú qué haces aquí?" y yo le dije "¿Por?" y él me puso esa cara de "so lerdo, que te están esperando en tu fiesta sorpresa" y yo mismo me empecé a reír y dije "ok" y me fui a mi fiesta sorpresa.
Al recordarlo me he dado cuenta de que no estoy seguro si, ocho años después, alguna vez le he agradecido a mi madre el esfuerzo de organizar esa fiesta (aunque yo se la chafara) así que le he llamado:
- Mama, es que nos ha pasado esto -y le he contado la historia de la cena de Daddy-Oh!- y me he acordado de mi fiesta de 18 cumpleaños que organizaste en el chiringuito aunque te pedí que si hacías algo no fuera ahí...
- ¿Ah sí? Uy, no me acuerdo...
- Joder, pues si no te acuerdas ya no tiene gracia la llamada.
- ¿Seguro que la organicé yo?
- Yo qué sé mama, era mi fiesta sorpresa, yo seguro que no fui.
- ¡Ah sí, sí que me acuerdo!
- Bueno, pues quería agradecerte el esfuerzo que hiciste para organizarla porque no sé si te lo he dicho alguna vez pero me hizo mucha ilusión y me lo pasé muy bien esa tarde.
- Ay hijo, gracias por decírmelo.
Y entonces ha llegado Daddy-Oh! y ya nos hemos puesto a cenar y a beber mojitos y a charlar y a tener conversaciones ABSOLUTAMENTE delirantes.
Sobretodo en el momento en que hemos empezado a fumar porros. Que no ha sido mi primera vez, así te lo digo, pero hoy me lo he tomado en serio.
Y cuando horas después estábamos los cuatro espachurrados en el sofá, vestidos de blanco (bueno, Daddy-Oh! iba de verde) con el porro dando vueltas y música chill-out sonando (de Craig Armstrong a Caetano Veloso) me he quedado traspuesto mirando las llamas de las velas moviéndose por culpa del viento y me he dado cuenta de que llevaba mucho tiempo con ganas de organizar algo así.
Ahora ya se me está pasando la fumada así que me voy a ir a dormir. Pero oye, que estoy yo de un relax y una felicidad y una cosa...
¿Problemas yo? Para nada.
HURTS - Wonderful Life (Freemasons Club Edit)
Si hay una banda a la que ahora mismo has de estar siguiendo, son HURTS. Dos singles impecables (Wonderful Life y Better Than Love), un look maravilloso y un disco a punto de salir a la luz llamado "Happiness".
Si encima van los Freemasons y les hacen un remix y les queda tan jodidamente bien, pues es normal que los adoremos aún más.
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Etiquitiquiti:
freemasons,
hurts,
Trackandtrack,
wonderful life
(*)
La lista de motivos por los que me gusta Sexo en Nueva York (hasta las últimas consecuencias) es demasiado larga para publicarla en el blog.
De hecho te podría citar frases, miradas, abrazos, sonrisas, carcajadas, llantos... momentos exactos de varios capítulos que han pasado a formar parte de mi imaginario (y del de mucha gente más) que hace que amemos cada minuto de la serie (y las películas -sí, ambas-) y de las vidas (ficticias) de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha.
Pero si hay un motivo sobre toooooda esa lista que hace que esa serie sea para mí algo más que un simple entretenimiento es una pequeña parte del mensaje general que manda. Bueno, tal vez no sea una pequeña parte sino el mensaje en si mismo: se puede creer en el amor, se puede sufrir por el amor y se pueden hacer muchas tonterías por amor (o por la falta de él). Pero ante todo, siempre, siempre, siempre... has de estar fabulosa.
Fabuloso, si lo de que te traten en femenino te da repelús.
Porque en cualquier momento tu vida puede dar un giro inesperado y no puede pillarte vestido como la Pantoja cuando volvió de Miami en el 91.
Pero no es sólo una cuestión de ropa o de complementos, es una actitud vital. En todo momento, absolutamente en todo momento, incluso cuando estás de super bajón y no sabes dónde meterte has de estar FABULOSO.
Ayer por la noche tuve una conversación.
Algo normal. La gente conversa y es algo tan habitual que muchas veces no le damos la importancia que merece a un gesto tan sano como sentarte en un banco a conversar con un amigo.
Fue una conversación que trató muchos temas, algunos banales y otros tremendamente profundos. Cosas que no le he contado a nadie surgieron de mí sin ningún esfuerzo, había confianza, respeto, amistad y cariño.
Me (nos) sorprendí tratando temas complicados con la mayor naturalidad, sin dramas, sin estridencias y sin gestos extraños. Y créeme, si me conocieras de verdad lo de que yo trate un tema espinoso sin dramas es un hito histórico.
El caso es que, en esa conversación en la que tantas cosas se trataron hubo un pequeño momento Raquel Busca Su Sitio. Aunque lo cierto es que Raquel lo tenía más fácil porque al empezar la serie ya le decían cuál era su sitio: éste es tu piso, éste es tu trabajo. Y punto.
Entre todas las cosas que surgieron durante esa conversación sobre buscar el sitio de cada uno lo único que realmente quedó claro (al menos a mí) es que muchas veces no podemos elegir lo que queremos ser, porque no sabemos lo que queremos ser. Pero sí sabemos lo que NO queremos ser. Sabemos dónde NO queremos acabar. Hacia donde NO queremos ir.
Y a veces, cuando no sabes hacia dónde ir es igual de válido caminar sin rumbo huyendo del lugar al que NO quieres llegar; porque puede que en un giro inesperado surgido de la maravillosa pluma del guionista hijoputa que escribe tu vida, encuentres EL sitio.
Yo no tengo ni idea de lo que quiero ser. No sé dónde quiero acabar, ni siquiera sé realmente si ya he empezado a buscar ese sitio.
Pero hoy me he cortado el pelo. Me he peinado como hacía tiempo que me apetecía peinarme. Me he vestido, he cargado mi iPhone y me he puesto mis gafas de sol. Me he ido a IKEA a comprar una lámpara que parece surgida de La Guerra de los Mundos y he comprado la cena para celebrar con Daddy-Oh! el final de la cuarta temporada de Mujeres Desesperadas (aún va por ahí, sí) y su cumpleaños.
Y no sé qué haré mañana. No sé si conseguiré una pequeña parte de lo que quiero, si surgirá algún problema imprevisto o si será el día más aburrido de mi vida.
Pero sí sé una cosa:
Pase lo que pase, venga lo que venga, llame quien llame o converse con quien converse: mañana, al igual que hoy, me sentiré FABULOSO. Y eso, queridos amigos, se lo debemos a Carrie.
Así que, parafraseando esa otra gran serie que es Battlestar Galactica (que es muy bonita y muy filosófica pero aprendimos más de SatC): "So said Carrie Bradshaw"
*: and isn't afraid to ask.
De hecho te podría citar frases, miradas, abrazos, sonrisas, carcajadas, llantos... momentos exactos de varios capítulos que han pasado a formar parte de mi imaginario (y del de mucha gente más) que hace que amemos cada minuto de la serie (y las películas -sí, ambas-) y de las vidas (ficticias) de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha.
Pero si hay un motivo sobre toooooda esa lista que hace que esa serie sea para mí algo más que un simple entretenimiento es una pequeña parte del mensaje general que manda. Bueno, tal vez no sea una pequeña parte sino el mensaje en si mismo: se puede creer en el amor, se puede sufrir por el amor y se pueden hacer muchas tonterías por amor (o por la falta de él). Pero ante todo, siempre, siempre, siempre... has de estar fabulosa.
Fabuloso, si lo de que te traten en femenino te da repelús.
Porque en cualquier momento tu vida puede dar un giro inesperado y no puede pillarte vestido como la Pantoja cuando volvió de Miami en el 91.
Pero no es sólo una cuestión de ropa o de complementos, es una actitud vital. En todo momento, absolutamente en todo momento, incluso cuando estás de super bajón y no sabes dónde meterte has de estar FABULOSO.
Ayer por la noche tuve una conversación.
Algo normal. La gente conversa y es algo tan habitual que muchas veces no le damos la importancia que merece a un gesto tan sano como sentarte en un banco a conversar con un amigo.
Fue una conversación que trató muchos temas, algunos banales y otros tremendamente profundos. Cosas que no le he contado a nadie surgieron de mí sin ningún esfuerzo, había confianza, respeto, amistad y cariño.
Me (nos) sorprendí tratando temas complicados con la mayor naturalidad, sin dramas, sin estridencias y sin gestos extraños. Y créeme, si me conocieras de verdad lo de que yo trate un tema espinoso sin dramas es un hito histórico.
El caso es que, en esa conversación en la que tantas cosas se trataron hubo un pequeño momento Raquel Busca Su Sitio. Aunque lo cierto es que Raquel lo tenía más fácil porque al empezar la serie ya le decían cuál era su sitio: éste es tu piso, éste es tu trabajo. Y punto.
Entre todas las cosas que surgieron durante esa conversación sobre buscar el sitio de cada uno lo único que realmente quedó claro (al menos a mí) es que muchas veces no podemos elegir lo que queremos ser, porque no sabemos lo que queremos ser. Pero sí sabemos lo que NO queremos ser. Sabemos dónde NO queremos acabar. Hacia donde NO queremos ir.
Y a veces, cuando no sabes hacia dónde ir es igual de válido caminar sin rumbo huyendo del lugar al que NO quieres llegar; porque puede que en un giro inesperado surgido de la maravillosa pluma del guionista hijoputa que escribe tu vida, encuentres EL sitio.
Yo no tengo ni idea de lo que quiero ser. No sé dónde quiero acabar, ni siquiera sé realmente si ya he empezado a buscar ese sitio.
Pero hoy me he cortado el pelo. Me he peinado como hacía tiempo que me apetecía peinarme. Me he vestido, he cargado mi iPhone y me he puesto mis gafas de sol. Me he ido a IKEA a comprar una lámpara que parece surgida de La Guerra de los Mundos y he comprado la cena para celebrar con Daddy-Oh! el final de la cuarta temporada de Mujeres Desesperadas (aún va por ahí, sí) y su cumpleaños.
Y no sé qué haré mañana. No sé si conseguiré una pequeña parte de lo que quiero, si surgirá algún problema imprevisto o si será el día más aburrido de mi vida.
Pero sí sé una cosa:
Pase lo que pase, venga lo que venga, llame quien llame o converse con quien converse: mañana, al igual que hoy, me sentiré FABULOSO. Y eso, queridos amigos, se lo debemos a Carrie.
Así que, parafraseando esa otra gran serie que es Battlestar Galactica (que es muy bonita y muy filosófica pero aprendimos más de SatC): "So said Carrie Bradshaw"
*: and isn't afraid to ask.
Robyn - Hang With Me
Que digo yo que manda huevos que justo hoy, después de la conversación que tuve anoche, vaya y se filtre la nueva versión del Hang With Me (que, recordemos, estaba en versión acústica en el Body Talk Part No.1) que será el primer single de Body Talk Part No. 2.
Will you tell me once again
how we're gonna be just friends?
If you're for real and not pretend
then I guess you can hang with me
And if you do me right
I'm gonna do right by you
And if you keep it tight
I'm gonna confide in you
I know what's on your mind
there will be time for that too
if you hang with me
hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree
Oh you can hang with me
When you see me drift astray
outta touch and outta place
will you tell me to my face?
then I guess you can hang with me
And if you do me right
I'm gonna do right by you
And if you keep it tight
I'm gonna confide in you
I know what's on your mind
there will be time for that too
if you hang with me
hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree you can hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree
Oh you can hang with me
Hang with me
Estas cosas de la vida son las que hacen que sonrías y digas "si es que, no se puede tener tanto estilo".
Will you tell me once again
how we're gonna be just friends?
If you're for real and not pretend
then I guess you can hang with me
And if you do me right
I'm gonna do right by you
And if you keep it tight
I'm gonna confide in you
I know what's on your mind
there will be time for that too
if you hang with me
hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree
Oh you can hang with me
When you see me drift astray
outta touch and outta place
will you tell me to my face?
then I guess you can hang with me
And if you do me right
I'm gonna do right by you
And if you keep it tight
I'm gonna confide in you
I know what's on your mind
there will be time for that too
if you hang with me
hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree you can hang with me
Just don't fall
recklessly, headlessly in love with me
Cause its gonna be
All heartbreak
blissfully painful and insanity
if we agree
Oh you can hang with me
Hang with me
Estas cosas de la vida son las que hacen que sonrías y digas "si es que, no se puede tener tanto estilo".
Soy fans (en plural)
Este finde he recuperado algo de mi vida social barcelonesa (aunque tampoco es que esto haya sido una bacanal constante ¿eh?).
El viernes por la noche estaba listo para salir, con la camisa planchada y un cubata en el cuerpo pero a última hora me falló el plan. Bueno, fallar fallar... no falló. El plan fue muy bien, pero sin mí. "Nos iremos en una hora" y al final se fueron cuando salió el sol. Pero bueno, que no pasa ná porque dormí más bien esa noche...
El sábado sí que salimos. Convencí a Daddy-Oh! para ir al centro y en Arena encontrarnos con JasonBourne. Daddy-Oh! y yo fuimos al Bella Dona que ahora se ha convertido en una especie de McDonald's del alcohol.
- Vodka red-bull y 43 con Cola.
- El redbull tiene recargo ¿eh?
- Sí sí, ya.
- Y el 43 tengo 43 del bueno o del otro.
- Del bueno.
Y al final le doy 20 euros y ¡sorpresa! me devuelve mogollón de dinero. Vamos, que tanto follón con que si te voy a cobrar más para luego equivocarse y cobrarme menos.
Después de gritar unas cuantas veces "PUES ME ENVENENO CON EL CHAMPÚ ANTICASPA!!!" nos fuimos para Arena. Que hacía meses que no íbamos ¡tía! Bueno, a la VIP un sábado por la noche, aclaro. Porque a Arena yo fui la semana pasada, pero a la Madre. Y era Domingo.
Total que llegamos a Arena, nos encontramos con JasonBourne y estuvimos toda la noche bebiendo y riendo. Daddy-Oh! sobretodo bebiendo. La noche fue bastante bizarra en general pero me lo pasé bien: la música no estuvo del todo mal (pusieron hasta el Comandante de la Rowland!!), JasonBourne hizo sus desapariciones habituales, me quemó con un cigarro, yo grité unas setenta veces que "ESTOY VULNERABLE!!" y eso fue básicamente.
Luego nos encontramos con unos amigos de JasonBourne y ahí hubo un pequeño momento de vacío social pero no pasó nada.
Al despedirnos tuvimos uno de nuestros típicos momentos "NO CAL" y yo me fui a dormir con una bonita resaca y ninguna sonrisa en la boca.
El domingo desperté a medio día y me pasé la tarde preparando tops para Tophunted y luego Abuga me llamó para decirme que ella y la Pocket y la Gold y demás se iban a Arena por la tarde, yo avisé a JasonBourne de que iba (por si se apuntaba) pero él casi ya estaba allí.
Así que allí me planté.
Y hubo mucha risa, y poco alcohol y mucho momento bizarro. Porque ha sido un finde muy bizarro.
Entonces un chico se me acercó y me dijo...
"Perdona... ¿ERES PEIBOLS?"
No, no. Dijo "Perdona, ¿eres Hidroboy?" y yo le dije "Sí..." y me dijo "¡Es que hace años que leo tu blog y te he reconocido!" y yo "¡HALA QUÉ FUERTE!" y flipé bastante y le di un abrazo y le pregunté su nombre y me dijo que me leía una temporada y luego ya no y luego otra vez sí y que a ver si escribía más que ya estaba bien. Y yo me emocioné y le grité a todos "¡UN FAN! ¡UN FAN!"
Y el chico se fue con sus amigos y yo me reí mucho hasta que de repente ZASCA, viví un Chenoa.
Pero no fue en plan Chenoa, osea que no me tiré despatarrada y llorando como una perra encima de un piano, ni me puse a gritar como un poseso lo de ¡¡Pues me enveneno con el champú anticaspa!!. Simplemente me quedé un poco en plan trastocao y no sabía dónde meterme así que decidí no meterme en ningún sitio, salvo en mi puta casa.
Afronté la situación con toda la dignidad y el adulterio que pude... bueno, osea, no adulterio... la otra palabra, lo de ser adulto. ¡Madurez! Viva las raíces léxicas. ¡VIVA! Y me fui a casa tristón pero sin ganas de matar a nadie, porque la vida es así.
Hoy Abuga me ha llamado para preguntarme cómo acabé. Por suerte para mí no le he contado que nada más llegar a casa me hice un par de hamburguesas de pollo y me senté a ver una peli. Una peli que no había visto y que esperaba que me hiciera sacar todo lo que llevaba dentro y liberar el Kraken. "Más allá del odio" JAJAJAJAJAJAJJAJA
Pero debe ser que yo no sentía nada de odio porque la película era un rollazo y en cuanto entró la polilla gigante de todas las noches (la que me aterroriza como si viviera en una peli de George A. Romero) decidí que no tenía fuerzas para enfrentarme a una película horrenda, un Chenoa y una polilla y me fui a la cama.
Pues total, que Abuga me ha llamado para preguntarme qué tal y yo le he contado por encima cómo estaba y me ha explicado que en mi momento de ofuscación post-Chenoa ella y la Pocket fueron a hablar con mi fan y le hicieron una entrevista bastante bizarra. Muy bizarro todo. Por lo visto el Fan no sabía dónde meterse y Abuga tuvo un par de momentos muy suyos en la conversación.
Yo ahora estoy con un runrun un poco raro en el cuerpo pero si algo he aprendido de todo esto es que los dramas personales NO TIENEN CABIDA en EstoyBailando. Que es mi blog, sí. Que para eso lo creé, sí.
Pero hay cosas que, de verdad, no cal contar aquí.
El viernes por la noche estaba listo para salir, con la camisa planchada y un cubata en el cuerpo pero a última hora me falló el plan. Bueno, fallar fallar... no falló. El plan fue muy bien, pero sin mí. "Nos iremos en una hora" y al final se fueron cuando salió el sol. Pero bueno, que no pasa ná porque dormí más bien esa noche...
El sábado sí que salimos. Convencí a Daddy-Oh! para ir al centro y en Arena encontrarnos con JasonBourne. Daddy-Oh! y yo fuimos al Bella Dona que ahora se ha convertido en una especie de McDonald's del alcohol.
- Vodka red-bull y 43 con Cola.
- El redbull tiene recargo ¿eh?
- Sí sí, ya.
- Y el 43 tengo 43 del bueno o del otro.
- Del bueno.
Y al final le doy 20 euros y ¡sorpresa! me devuelve mogollón de dinero. Vamos, que tanto follón con que si te voy a cobrar más para luego equivocarse y cobrarme menos.
Después de gritar unas cuantas veces "PUES ME ENVENENO CON EL CHAMPÚ ANTICASPA!!!" nos fuimos para Arena. Que hacía meses que no íbamos ¡tía! Bueno, a la VIP un sábado por la noche, aclaro. Porque a Arena yo fui la semana pasada, pero a la Madre. Y era Domingo.
Total que llegamos a Arena, nos encontramos con JasonBourne y estuvimos toda la noche bebiendo y riendo. Daddy-Oh! sobretodo bebiendo. La noche fue bastante bizarra en general pero me lo pasé bien: la música no estuvo del todo mal (pusieron hasta el Comandante de la Rowland!!), JasonBourne hizo sus desapariciones habituales, me quemó con un cigarro, yo grité unas setenta veces que "ESTOY VULNERABLE!!" y eso fue básicamente.
Luego nos encontramos con unos amigos de JasonBourne y ahí hubo un pequeño momento de vacío social pero no pasó nada.
Al despedirnos tuvimos uno de nuestros típicos momentos "NO CAL" y yo me fui a dormir con una bonita resaca y ninguna sonrisa en la boca.
El domingo desperté a medio día y me pasé la tarde preparando tops para Tophunted y luego Abuga me llamó para decirme que ella y la Pocket y la Gold y demás se iban a Arena por la tarde, yo avisé a JasonBourne de que iba (por si se apuntaba) pero él casi ya estaba allí.
Así que allí me planté.
Y hubo mucha risa, y poco alcohol y mucho momento bizarro. Porque ha sido un finde muy bizarro.
Entonces un chico se me acercó y me dijo...
"Perdona... ¿ERES PEIBOLS?"
No, no. Dijo "Perdona, ¿eres Hidroboy?" y yo le dije "Sí..." y me dijo "¡Es que hace años que leo tu blog y te he reconocido!" y yo "¡HALA QUÉ FUERTE!" y flipé bastante y le di un abrazo y le pregunté su nombre y me dijo que me leía una temporada y luego ya no y luego otra vez sí y que a ver si escribía más que ya estaba bien. Y yo me emocioné y le grité a todos "¡UN FAN! ¡UN FAN!"
Y el chico se fue con sus amigos y yo me reí mucho hasta que de repente ZASCA, viví un Chenoa.
Pero no fue en plan Chenoa, osea que no me tiré despatarrada y llorando como una perra encima de un piano, ni me puse a gritar como un poseso lo de ¡¡Pues me enveneno con el champú anticaspa!!. Simplemente me quedé un poco en plan trastocao y no sabía dónde meterme así que decidí no meterme en ningún sitio, salvo en mi puta casa.
Afronté la situación con toda la dignidad y el adulterio que pude... bueno, osea, no adulterio... la otra palabra, lo de ser adulto. ¡Madurez! Viva las raíces léxicas. ¡VIVA! Y me fui a casa tristón pero sin ganas de matar a nadie, porque la vida es así.
Hoy Abuga me ha llamado para preguntarme cómo acabé. Por suerte para mí no le he contado que nada más llegar a casa me hice un par de hamburguesas de pollo y me senté a ver una peli. Una peli que no había visto y que esperaba que me hiciera sacar todo lo que llevaba dentro y liberar el Kraken. "Más allá del odio" JAJAJAJAJAJAJJAJA
Pero debe ser que yo no sentía nada de odio porque la película era un rollazo y en cuanto entró la polilla gigante de todas las noches (la que me aterroriza como si viviera en una peli de George A. Romero) decidí que no tenía fuerzas para enfrentarme a una película horrenda, un Chenoa y una polilla y me fui a la cama.
Pues total, que Abuga me ha llamado para preguntarme qué tal y yo le he contado por encima cómo estaba y me ha explicado que en mi momento de ofuscación post-Chenoa ella y la Pocket fueron a hablar con mi fan y le hicieron una entrevista bastante bizarra. Muy bizarro todo. Por lo visto el Fan no sabía dónde meterse y Abuga tuvo un par de momentos muy suyos en la conversación.
Yo ahora estoy con un runrun un poco raro en el cuerpo pero si algo he aprendido de todo esto es que los dramas personales NO TIENEN CABIDA en EstoyBailando. Que es mi blog, sí. Que para eso lo creé, sí.
Pero hay cosas que, de verdad, no cal contar aquí.
Domingo de resaca
Hoy quisiera verme súper linda y transparente,
echar raíces y regarme de tu suerte.
Me gustaría verte venir de frente,
con la cara limpia y el alma consecuente.
Estoy harta de pensar que lo que sube baja,
subirás como la espuma si te caes la espuma es blanda.
Hoy descanso bajo un toldo de verano,
y sirviéndome un té helado sorbo a sorbo me deshago.
Todo está en mi cabeza.
Me gustaría verte venir de frente,
y no echar raíces donde no pueda moverme.
Hoy descanso bajo un toldo de verano,
y sirviéndome un té helado sorbo a sorbo me deshago.
Cuánto calor, cuánto sabor, cuánto de todo...
Hoy la ternura se sirve gratis.
Aguanto el calor, siento el sabor de todo...
Dejando rastro...
Todo está en mi cabeza.
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Etiquitiquiti:
domingo de resaca,
pastora,
Trackandtrack
Summer killed the blogger star
En serio, este calor me está matando. Como decía en Twitter hace rato, ya no sé si ducharme o suicidarme.
Ayer pasé la escoba.
Y ya está, eso es todo lo interesante que ocurre en mi vida últimamente.
Fin.
Ayer pasé la escoba.
Y ya está, eso es todo lo interesante que ocurre en mi vida últimamente.
Fin.
Dido - Everything to lose
No tengo muchas ganas de escribir últimamente. Mira, soy así de raro. Un día me monto un drama y me paso una semana escribiendo posts kilométricos y cuando la cosa se calma no me apetece explicar nada.
Porque tampoco me ha pasado nada, realmente, como para ponerme a escribir en el blog.
Hoy os dejo con Dido y este tema suyo tan bonito, tan tuyo, tan mío, tan nuestro y tan de Samantha Jones cuando ve un vestido que luego llevará Miley Cyrus.
I used to be so fearless so limitless and free
Happy on my own and nothing really bothered me.
I had desires to see the world, jump out of planes and fly
And I love to be alive but I was not afraid to die
I used to be so sure of things and self-contained
I could carry on with no need to explain
It didn't matter if I ever made it home
Could go too fast, and drink all night and dance alone
I love to be alive but I was not afraid to die
I love to be alive but I was not afraid to die
I've got everything to lose
I used to be so thoughtless, so easy and free
Could walk away, not think ahead, and had no plans to keep.
No hand to hold, no one to bring down with me.
I wouldn't see the worst and it only hurts me.
I love to be alive but I was not afraid to die
I've got everything to lose
Since I've met you
I've got everything to lose
I've got everything to lose
Since I've met you
I've got everything to lose
I've got everything to lose
3
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Etiquitiquiti:
dido,
everything to lose,
lyrics,
Trackandtrack
HDB13: ADDICTED
Can you hear me?
Hace mogollón de tiempo una persona me dejó un comentario diciendo que le encantaba cómo escribía en el blog y hablaba sobre cosas importantes sin hablar directamente de ellas. Cómo explicaba las cosas que me pasaban sin ser explícito y manteniendo cierto misterio pero dejando claro de qué iba el tema.
Hoy voy a llevar esa especie de cualidad mía al extremo y voy a escribir el post más absurdo ever porque salvo que te lo cuente en persona jamás vas a entender de qué va la historia.
Ayer me levanté, de nuevo, rayado. Harto de no querer caer en la tentación recordé la frase que mi madre había dicho el día anterior e hice lo que quería/debía/noquería/nodebía/necesitaba/nonecesitaba hacer. Me daba absolutamente igual.
Mi madre, más o menos, lo que me dijo fue que yo hiciera lo que yo necesitara hacer y que a lo mejor lo que yo necesitaba hacer era lo que otros puede que sí o puede que no estén esperando que pase pero no lo dicen porque esperan a que yo lo haga pero no lo hagas si no estás seguro de que quieres hacerlo y ten cuidao que te conozco, maricón.
Más o menos.
Total que lo hice.
Y lo hecho está hecho.
Y ahora viene lo bueno.
Pasé un día bastante bueno. Aburrido y caluroso, pero bien. Con la botella de Vodka en la nevera esperando a la noche y con ganas de hacer lo que quiero hacer en las habitaciones pero sin hacerlo. La tarde transcurrió en un que si ir al Pride de Sitges o no. Yo me moría de ganas de ir porque me moría de ganas de beber mogollón y acabar muerto en una cuneta. Pero la Pocket me dijo algo así como "yo quiero que vengas pero en mi coche ya no cabe nadie más y es un palo que te vayas solo en tren". Así que al final pues mira, no.
Se fueron ellos.
Yo pasé media tarde mezclando la nueva sesión HDB que ha quedado muy HANDS-IN-THE-AIR y que me encanta. De hecho la oído en repeat como unas 4 veces ya. Pero aún no la cuelgo porque ya os dije que el que la quiera se marque un All The Lovers y se quite la camiseta.
Y vino Daddy-Oh! de trabajar y dijo que se encontraba mal y que tampoco íbamos a salir por el centro. Y yo tenía claro que si no había Pride Sitges quería Penúltima pero nada. Que se encontraba mal. Y yo estuve a un tris de salir solo. Pero no se me da bien eso.
Invitó a un amigo a casa a tomar algo. Y cuando yo estaba ya con el estómago rugiendo por el hambre me llegó _ ___ que me dejó un poco __ pero que me ___ ______. Como estábamos liados haciendo la cena fui al ___ a ver si había _______ en __ ___. Pero no. Lo que sí había era un ____. Un ____ que me dejó aún más ___. Que no tenía nada que ver con __ ___. Pero que me animó y me ____ ____ __ ____ ___ ___ __ persona a la que no conozco.
Fue todo tan ___ que yo te juro que busqué __ _____ ____. En serio, muy _____ todo. Tanto que Daddy-Oh! me abrazó y me dijo: "¡¡¡_____ __ _____!!!"
Yo aún no entiendo por qué dijo eso.
Pero el caso es que estuve mucho rato ________ y al final decidí ______. Porque me parecía __ _____. Y bueno, fue todo __ ____ ______. Pero guay. Ahora _ ___ __ _____ quedar. Porque ____ ___ ____ ___ _____. Mucho.
Luego vino el amigo de Daddy-Oh! y yo ya estaba dándole al Vodka y viendo vídeos de Estela Reynolds que son ya un clásico en mis últimas borracheras y dijimos de poner una peli pero no sabíamos qué ver. La primera opción fue Chicas Malas pero queríamos algo un poco más heavy y pensamos en algo rollo Top Secret pero no la encontrábamos y acabamos viendo Spaceballs.
¡Que peinen el desierto!
Hace unos días en el Formspring me preguntaban cómo es un día en mi vida.
Pues mira, últimamente todo está siendo muy así:
_______.
Hoy voy a llevar esa especie de cualidad mía al extremo y voy a escribir el post más absurdo ever porque salvo que te lo cuente en persona jamás vas a entender de qué va la historia.
Ayer me levanté, de nuevo, rayado. Harto de no querer caer en la tentación recordé la frase que mi madre había dicho el día anterior e hice lo que quería/debía/noquería/nodebía/necesitaba/nonecesitaba hacer. Me daba absolutamente igual.
Mi madre, más o menos, lo que me dijo fue que yo hiciera lo que yo necesitara hacer y que a lo mejor lo que yo necesitaba hacer era lo que otros puede que sí o puede que no estén esperando que pase pero no lo dicen porque esperan a que yo lo haga pero no lo hagas si no estás seguro de que quieres hacerlo y ten cuidao que te conozco, maricón.
Más o menos.
Total que lo hice.
Y lo hecho está hecho.
Y ahora viene lo bueno.
Pasé un día bastante bueno. Aburrido y caluroso, pero bien. Con la botella de Vodka en la nevera esperando a la noche y con ganas de hacer lo que quiero hacer en las habitaciones pero sin hacerlo. La tarde transcurrió en un que si ir al Pride de Sitges o no. Yo me moría de ganas de ir porque me moría de ganas de beber mogollón y acabar muerto en una cuneta. Pero la Pocket me dijo algo así como "yo quiero que vengas pero en mi coche ya no cabe nadie más y es un palo que te vayas solo en tren". Así que al final pues mira, no.
Se fueron ellos.
Yo pasé media tarde mezclando la nueva sesión HDB que ha quedado muy HANDS-IN-THE-AIR y que me encanta. De hecho la oído en repeat como unas 4 veces ya. Pero aún no la cuelgo porque ya os dije que el que la quiera se marque un All The Lovers y se quite la camiseta.
Y vino Daddy-Oh! de trabajar y dijo que se encontraba mal y que tampoco íbamos a salir por el centro. Y yo tenía claro que si no había Pride Sitges quería Penúltima pero nada. Que se encontraba mal. Y yo estuve a un tris de salir solo. Pero no se me da bien eso.
Invitó a un amigo a casa a tomar algo. Y cuando yo estaba ya con el estómago rugiendo por el hambre me llegó _ ___ que me dejó un poco __ pero que me ___ ______. Como estábamos liados haciendo la cena fui al ___ a ver si había _______ en __ ___. Pero no. Lo que sí había era un ____. Un ____ que me dejó aún más ___. Que no tenía nada que ver con __ ___. Pero que me animó y me ____ ____ __ ____ ___ ___ __ persona a la que no conozco.
Fue todo tan ___ que yo te juro que busqué __ _____ ____. En serio, muy _____ todo. Tanto que Daddy-Oh! me abrazó y me dijo: "¡¡¡_____ __ _____!!!"
Yo aún no entiendo por qué dijo eso.
Pero el caso es que estuve mucho rato ________ y al final decidí ______. Porque me parecía __ _____. Y bueno, fue todo __ ____ ______. Pero guay. Ahora _ ___ __ _____ quedar. Porque ____ ___ ____ ___ _____. Mucho.
Luego vino el amigo de Daddy-Oh! y yo ya estaba dándole al Vodka y viendo vídeos de Estela Reynolds que son ya un clásico en mis últimas borracheras y dijimos de poner una peli pero no sabíamos qué ver. La primera opción fue Chicas Malas pero queríamos algo un poco más heavy y pensamos en algo rollo Top Secret pero no la encontrábamos y acabamos viendo Spaceballs.
¡Que peinen el desierto!
Hace unos días en el Formspring me preguntaban cómo es un día en mi vida.
Pues mira, últimamente todo está siendo muy así:
_______.
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